Los enanos de Ivria son una raza extinta. Se conoce sobre ellos el aspecto que tenían, pues eran descendientes de los aldar, aunque mucho más pequeños en altura y menos esbeltos. Vivían en ciudades subterráneas en constante expansión, puesto que su tecnología avanzaba a un ritmo frenético. Se dice que las máquinas mágicas que los enanos crearon les hacían la vida increíblemente sencilla, además de otorgarles una superioridad militar sin igual. Fue por este hecho que se volvieron arrogantes, y la leyenda dice que en su soberbia, llegaron a desafiar a los dioses mismos. Sin embargo, algo salió mal, y sus ciudades, tecnología, y hasta ellos mismos, quedaron destruidos casi por completo. Lo único que queda de ellos en la actualidad son reliquias que algunos aventureros han logrado encontrar en sus viajes, armaduras, armas y objetos que son estudiados por los sabios de la actualidad, para aprender qué ocurrió con ellos, si se puede replicar su tecnología y, sobretodo, si se debería intentar.
Otro resquicio de los enanos son sus primos lejanos, los Duergar.