Los elfos del bosque tienen sentidos e intuición agudos, y veloces pies que les llevan rápida y sigilosamente a través de sus bosques nativos.
La piel de los elfos del bosque tiende a tener un tono cobrizo, a veces con rastros de verde. Su cabello tiende a castaños y negros, pero ocasionalmente es rubio o cobrizo. Sus ojos son verdes, marrones o avellana.
La mayoría de elfos del bosque son nómadas, viven en constante movimiento, y pasan la mayor parte de su vida solos. Cuando dos elfos del bosque se encuentran y se reproducen, uno de los progenitores acompaña al bebé hasta que crece, durante unos 14 o 15 años, momento en el cual se separa de él y prosigue su camino para que su nuevo descendiente pueda crear el suyo propio. Por norma general, suelen ser exploradores y druidas.