El negocio de este detective privado no tiene nada de especial en el exterior, su única marca distintiva es un letrero naranja y negro con ojos de gato. En el interior hay un apartamento majestuoso débilmente iluminado por lámparas de aceite parpadeantes. La puerta está cerrada con llave y los visitantes deben llamar a la puerta o tocar el timbre antes de que se les permita entrar. El propietario es Unknown, un detective humano.