Casi nunca las noticias venían solas, y esa tarde, en las instalaciones del Club de tiro de Arkham no fue una excepción. La noticia en un periódico local de un crimen en Hampton, a unas 50 millas de Arkham parecía tener truculentas similitudes con los crímenes cometidos con nuestro antiguo asociado Harry McLendon. Al mismo tiempo, y tras muchos meses de espera, noticias en un periódico de Nueva Orleans hacían referencia (lejana, pero referencia) a cuestiones dejadas de lado hacía ya muchos meses en nuestra expedición a esa ciudad.
Tras un debate, sin embargo, la necesidad de poner fin a la peligrosa demencia de Harry McLendon nos obligó a ir a Hampton, una población pequeña de Nueva Inglaterra que no llegaba a las dos mil almas, y que ganaba relevancia en verano gracias a la actividade del casino.
Desgraciadamente las malas condiciones climáticas no aconsejaban llevar avión (por no hablar de las escasas posibilidades de aterrizar en la zona) con lo que cogimos un par de coches y Alexander Von Dietrich Frank Salazar Jebadiah Bancroft Tayen "entre dos truenos" William LLoyd Thomas Stevenson y Seth Aaron Donski marcharon hacia dicho pueblo.
En nuestro viaje nos enfrentamos a un temporal importante de nieve y frio. El avance por la carretera es penoso y decidimos para en un hotel absolutamente ideal que encontramos en el camino, Hotel New Rose.
Poco a poco logramos reunirnos y tras poner en común nuestras vivencias, empezamos a recorrer las puertas que se abren ante nosotros, como un peligroso juego de azar. En cierto momento recordamos todos los que conocemos la historia de Nueva Inglaterra la presencia de un caso temprano de un brujo en el lugar, acusado de atrapar las almas de sus víctimas en sus cuadros. Hallamos uno de los cuadros del edificio, firmados por un tal Steven Chadwick, el brujo...
Tras avanzar por varias habitaciones nos damos cuenta que nuestra energia vital está siendo drenada y es Tallen la que revela el camino a seguir: al interpelar al brujo un alambre cierra la boca de Tallen, penetrando su carne y silenciándola...
Ante esto, unimos nuestras voluntades en un intento de abrir una puerta a la turba que quiere matar al brujo. El ser ataca a Alexander y lo deja malherido. Pero logramos abrir el paso franco a la turba que acaba con el brujo Steven Chadwick...
Despertamos repentinamente, bañados en sudor. Todo ha pasado y aunque estamos reventados, tenemos cierta sensación de satisfacción al haber derrotado al brujo.
Por la mañana Tallen descubre que hay dos cuadros de Steven Chadwick y otro donde con una turba quemando a un brujo y entre la turba se distinguen nuestros rostros.
Tras el brutal interludio, bastante cansados, el día 29 de diciembre, los caballeros del Club de tiro de Arkham, acompañados por Tayen "entre dos truenos" llegan al pueblo de Hampton. Tras parar en el único restaurante del pueblo Casa de Alicia, preguntan a los lugareños teniendo como única pista el reporte del periódico en donde se indica la muerte del doctor Robbie Adams y de la enfermera Patty Sherigan. El cuerpo del doctor estaba horriblemente desmembrado y le faltaban órganos. Con esos mimbres, y como era de esperar, no muchos (por no decir ninguno) de los parroquianos deseaban hablar, confundiendo a nuestros honorables caballeros con periodistas y seres de similar ralea.
No obstante, tras el desempeño de buenas palabras, educación y simpatía, poco a poco se fueron ganando el interés de esas buenas gentes, (sobre todo tras sufrir y soportar el sagaz interrogatorio del sheriff local Jonh Staford quien va descubriendo las mentiras con las que le intentan engañar pero, también, el cierto y sincero interés de nuestra sociedad en evitar males mayores). Así terminaron averiguando que el fallecido se reunía para hablar de ocultismo con otras tres personas: un cazador llamado Alfred Chadwick y un agrimensor llamado Gary Petersen. Es precisamente este último el que facilita a los investigadores un lugar para que sea su base de operaciones (la casa de su hermano, que había fallecido sin hijos hacia unos meses y que estaba aun buscando venderla el señor Petersen)
Tras multiples peripecias, ser esquivados en varias ocasiones por Harry McLendon, evitar que este último secuestrara y sacrificara a Gary Petersen en el día de Año Nuevo y pasar la Navidad y entrada de año en un lugar lejos de casa, lograron finalmente localizar el lugar en donde se escondía Harry McLendon junto a varios Mi-go. Habían sacrificado al señor Chadwick y estaban intentando invocar a El dios que es la tormenta. Llegaron a tiempo de interrumpir el ritual y tras un tiroteo lograron matar a Harry McLendon y hacer retirarse a los Mi-go