Bishan ha sido un viejo aliado del Clan de la Mantis, y sabe que los Ivindi son dignos de confianza. Bishan es bajo para ser un Ivindi, sólo unos centímetros más alto que un Rokuganés típico, con una complexión achaparrada y atlética. Su sonrisa nunca parece llenar todo su rostro, pero tampoco desaparece por completo, como si estuviera continuamente pensando en alguna broma privada.