Los Dragones Elementales fueron creados con el universo, a medida que la materia primigenia de la creación se formaba lentamente en los cinco elementos básicos. Estos Dragones se movieron entre los mortales cuando Tengoku, los Cielos Celestiales estaba mucho más cerca de Ningen-do, el Reino de los Mortales, y se interesaron mucho por ellos. El Dragón de Fuego quedó prendado de cómo los humanos podían realizar grandes proezas de fuerza interior e inspiración.
El Dragón de Fuego es uno de los cinco dragones elementales, y a menudo aparece como una serpiente de llamas sin fin. Sus ojos brillaban como carbones y su aliento apestaba a azufre y humo. Atacaba lanzando grandes llamaradas de fuego por la boca.