Tienen sus orígenes en unos experimentos que el Imperio Gigante realizó sobre los Goliat cerca de la caída de su imperio, imbuyendo a algunos de sus esclavos con magia de Thelanis para dotarles de habilidades mágicas. Para su sorpresa los sujetos aceptaron mejor de lo que pensaban la influencia del plano de las hadas, resultado unos individuos con una constitución similar a los Goliats pero con altas capacidades místicas, así nacieron los primeros Firbolg.
Poco después de su creación comenzó la guerra entre dragónes y gigantes, tras la destrucción del imperio, los Firbolg, que no tenían culturas ni sociedades propias, se reunieron en una comuna y siguiendo sus instintos comenzaron a vagar por Xen’drik, que en esta época acababa de ser afectado por la Maldición del Viajero. Durante su viaje, al que llamaron "El Primer Peregrinaje", aprendieron sobre el mundo, la naturaleza y las fuerzas que la dominan y su sociedad adquirió rasgos druídicos y pacifistas. Con el tiempo se expandieron y reprodujeron, formando distintas Congregaciones que aún vagan por Xen’drik usando enormes tortugas, con ecosistemas enteros en sus espaldas, llamadas Platodas para cargar con sus casas y huertos.
En la actualidad, se han relacionado abiertamente con los colonos de Khorvaire (no aprueban sus métodos, pero buscan el entendimiento mutuo por la vía diplomática) con los que han comerciado, servido de guías y embajadores en Xen’drik, en muchos casos actúan de mediadores con las tribus drow, ya que son muy respetados por ambos bandos. La mayoría de ellos se mantiene en las Congregaciones, vagando por Xen’drik, pero más de uno, embaucado por la cultura y los avances de Khorvaire, ha cruzado el mar a sus costas. Actualmente, se está discutiendo concederles derechos y la ciudadanía en Khorvaire, pero las discusiones no avanzan (los firbolgs tampoco las están impulsando mucho).