Celestiales con la forma de hermosas serpientes aladas. Eran los hijos más puros de Siberys, y portaban poderosa magia divina que usaban para sanar y defender a los hijos de Eberron de las amenazas de Khyber.
Se cree que se extinguieron completamente hace 16.000 años, después de que se sacrificaran para crear la Llama Plateada. Sin embargo, los vasallos de la Llama aseguran que su voz y voluntad aun sigue viva dentro de la Llama, y en ocasiones se manifiesta a través de visiones y bendiciones para asistir a los mortales en tiempos de necesidad, como pasó con la legendaria Tira Miron.