La magia de sangre es bastante antigua, ha sido utilizada por algunas civilizaciones más avanzadas en el dominio arcano, como el Imperio Gigante o el Dhakaani, sin embargo siempre ha sido temida de manera similar a la nigromancia por el peligro que supone su utilización y las complicaciones que supone obtener sangre y sujetos de prueba para su estudio, además de sus plenas capacidades destructivas que posee cuando cae en malas manos. A pesar de esto, ha habido algunos investigadores que han dedicado sus vidas a extraer sus secretos y desarrollar su uso, ya sea con buenas o malas intenciones. Estas investigaciones han resultado en una gran variedad de hechizos y encantamientos capaces de curar le cuerpo y la mente o dañarlo desde dentro, además de otros capaces de extraer información de ambos. A pesar de que nuestro entendimiento de esta magia ha crecido mucho en los últimos siglos gracias a estudios como los del infame Extus Narr, todavía hay muchos misterios alrededor de su uso y funcionamiento, como por ejemplo el fenómeno de "La Advenediza".
Una variedad de magia nigromántica capaz de manipular la sangre de los seres vivos. Sin embargo, su verdadero poder reside en su capacidad de crear conexiones mágicas entre criaturas. A través de estas conexiones es posible transportar energía, vitalidad e información entre dos o más seres vivos, aunque a mayor cantidad de seres vivos, mayor habilidad y energía son necesarias para mantener el hechizo. Este tipo de magia solo afecta a criaturas con sangre, especialmente a los hijos de Eberron.
Es una magia compleja y peligrosa, que requiere de mucha práctica para su dominio, además de una gran maestría por parte del mago para ser usada de manera segura. Perder el control de un hechizo de sangre podría resultar en terribles heridas para el mago o los objetivos del hechizo o incluso la muerte, por no mencionar que la naturaleza inestable de las conexiones puede alterar el cuerpo o la mente de los sujetos de manera permanente en caso de error. Además de esto, los hechizos de sangre requieren de mucha preparación. En condiciones normales, para lanzar un hechizo de sangre de manera satisfactoria es necesaria una cantidad suficiente de la sangre de las criaturas que se desea conectar, y en algunos casos esta sangre debe ser además tratada con procesos alquímicos para hacerla útil.