Hay quién dice que se nace con suerte, hay quién dice que la suerte la crea uno. Para Falk, ambas cosas son ciertas; Nadie puede controlar dónde y cómo nace, pero las decisiones que uno toma siempre determinan la dirección que toma su vida.
Es por eso que Falk va por la vida buscando situaciones de las cuales pueda sacar provecho, pues él sabe bien que, al final, uno tiene que trabajar por su propio bien. La lealtad y el honor son valores muy importantes, y valores que él verdaderamente admira, pero de lealtad y honor no se traga, y Falk es demasiado pragmático para dejar pasar una buena oportunidad si él creé que nadie va a salir herido.
¿La mejor oportunidad que ha encontrado hasta el momento? Ser el primero en establecer una línea comercial continua entre Fellrock y Mileage, transportando ropa, telas y otros productos para la venta en la ciudad, e incluso vendiéndolos él mismo si se presenta la oportunidad.
Fué una relación fácil de entablar. Casi de la noche a la mañana, Fellrock comenzó a producir demasiadas cosas cómo para venderlas únicamente en la ciudad, y Falk ya tenía contactos en Mileage y experiencia cómo viajero y marinero. Fué sólo cuestión de hablar con los Thunderdrop, ofrecer sus servicios, aprovechar que nadie estába particularmente interesado en liderar todos los aspectos del ‘proyecto’ y ¡listo! Falk se unió a Woolforge incluso antes de que Woolfroge existiera cómo marca.
Poco se sabe acerca de Falk, su familia y su pasado. Principalmente porque nunca quiere hablar de aquellas cosas. En lo que a él concierne, lo único que importa es el presente y el futuro cercano. Lo que pasó quedó en el pasado, y nadie le asegura que el futuro lejano llegará, o más bien que él llegará al futuro lejano, por lo que prefiere concentrarse en el aquí y ahora.