Fauna y flora.
En las tierras bajas de la región, especialmente al sur y al este, habitan arañas que cazan por igual ardillas que orcos. Estos últimos (los pocos que han quedado en el Bosque Negro tras la Batalla de los Cinco Ejércitos) también viven en la zona, sobre todo cerca del Camino Viejo del Bosque y en las estribaciones de las montañas. Las arañas suelen acechar el camino, pero también tejen sus hilos entre las ramas de los árboles. En las copas de los árboles anidan las cornejas, graznando su repelente cantar.
Las cavernas de las montañas son el hogar de incontables murciélagos, que abandonan a miles sus guaridas subterráneas durante la noche, formando bandadas en el cielo nocturno del bosque Negro, de millas de anchura para acudir a las ciénagas a cazar insectos y otro tipo de presas, y es que algunos de los murciélagos más grandes comen lagartos, conejos, e incluso ovejas, o eso es al menos lo que aseguran los pastores de la Ciudad del Lago (Esgaroth). En las cavernas más profundas y entre las ruinas élficas de las laderas septentrionales habitan los vampiros, espíritus horribles de los Días Antiguos, que adoptan la apariencia de grandes murciélagos; al igual que ellos, detestan la luz del sol, y salen durante la noche para alimentarse de sangre.
Por las estribaciones septentrionales de las montañas merodean los lobos, aunque no suelen aventurarse por la zona occidental de la región. Además, en algún lugar de este inhóspito laberinto de árboles se oculta la oscura guarida del Hombre Lobo del Bosque Negro.