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Montañas del Bosque Negro

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Llamadas también Montañas Oscuras, debido a su viejo nombre en lengua élfica, las Montañas del Bosque Negro se alzan tenebrosas y lúgubres sobre los árboles del bosque. Se encuentran divididas en dos cadenas diferentes por un paso boscoso (por el que corre el Camino Viejo del Bosque): al norte se encuentran las montañas propiamente dichas, y al sur las Colinas Encantadas. En el paso de montaña crecen robles y hayas, mientras que en las regiones más altas de las montañas dominan los pinos.

Hacia el este las montañas se transforman en colinas y montículos redondeados, con abundancia de pinos y sauces cubiertos de musgo. Aquí la tierra es cada vez más húmeda cuanto más cerca se está de las ciénagas meridionales, de cuyos árboles cuelgan abundantes hierbas y enredaderas.

Las cimas de las montañas están desnudas y cubiertas de nieve todo el año, excepto en la época de más calor del verano, y sus laderas son muy traicioneras, pues ocultan muchos barrancos y desfiladeros angostos. Cuando los árboles relajan su presa sobre la tierra de la montaña, se producen corrimientos de tierra ladera abajo, que son bastante frecuentes. El paso que separa las dos cadenas también es un territorio difícil de cruzar, pues está lleno de una frondosa vegetación y de plantas espinosas.

Fauna y flora de la región

Fauna y flora.

En las tierras bajas de la región, especialmente al sur y al este, habitan arañas que cazan por igual ardillas que orcos. Estos últimos (los pocos que han quedado en el Bosque Negro tras la Batalla de los Cinco Ejércitos) también viven en la zona, sobre todo cerca del Camino Viejo del Bosque y en las estribaciones de las montañas. Las arañas suelen acechar el camino, pero también tejen sus hilos entre las ramas de los árboles. En las copas de los árboles anidan las cornejas, graznando su repelente cantar.

Las cavernas de las montañas son el hogar de incontables murciélagos, que abandonan a miles sus guaridas subterráneas durante la noche, formando bandadas en el cielo nocturno del bosque Negro, de millas de anchura para acudir a las ciénagas a cazar insectos y otro tipo de presas, y es que algunos de los murciélagos más grandes comen lagartos, conejos, e incluso ovejas, o eso es al menos lo que aseguran los pastores de la Ciudad del Lago (Esgaroth). En las cavernas más profundas y entre las ruinas élficas de las laderas septentrionales habitan los vampiros, espíritus horribles de los Días Antiguos, que adoptan la apariencia de grandes murciélagos; al igual que ellos, detestan la luz del sol, y salen durante la noche para alimentarse de sangre.

Por las estribaciones septentrionales de las montañas merodean los lobos, aunque no suelen aventurarse por la zona occidental de la región. Además, en algún lugar de este inhóspito laberinto de árboles se oculta la oscura guarida del Hombre Lobo del Bosque Negro.

Habitantes de la región

Habitantes.

Ningún miembro de los Pueblos Libres vive en las Montañas del Bosque Negro, ni en los bosques que las rodean, aunque en ocasiones algún cazador o explorador elfo cruza el sendero Elfo y explora las colinas, o algún que otro pescador puede llegar a aventurarse en el lindero oriental del bosque. Pero de forma voluntaria no hay alma viviente que habite esta tierra embrujada. En el pasado se podía encontrar una ingente cantidad de orcos junto a las montañas, que utilizaban las cavernas para encarcelar esclavos, pero la mayoría de los orcos murieron durante la Batalla de los Cinco Ejércitos. Desde la coronación de un nuevo rey en Valle, los trasgos no se han atrevido a cruzar las ciénagas.