Pocos habitantes de las Tierras Ásperas han oído hablar de los Hobbits de La Comarca. Lo que no saben es que unos pocos y raros hobbits viven mucho más cerca de ellos, ocultos en las sombras de los Campos Gladios. Parecidos a los antepasados de la gente de La Comarca, son lo que queda de un pequeño pueblo de pies sigilosos, escondidos ante la oscuridad creciente del Bosque Negro durante gran parte de la Tercera Edad, y sobreviviendo al pasar inadvertidos a los ojos de los grandes y los terribles.
Los hobbits del Yermo de los Valles del Anduin viven en agujeros excavados en las riberas de los ríos, o bajo los lindes del Bosque Negro. No se trata de agujeros hobbit cómodos, sino de huecos bien ocultos, invisibles incluso para los ojos de los elfos, de visión aguda. A diferencia de sus parientes lejanos del pacífico Oeste, los hobbits del Yermo tienen que estar atentos ante las muchas amenazas de la espesura. De hecho, muchos viajeros han pasado cerca de sus refugios y nunca se han dado cuenta de los agudos ojos que los observan.
A pesar de ser tan reservados y desconfiados, comparten muchos de los valores de sus parientes de La Comarca. Los hobbits del Yermo valoran y estiman profundamente los lazos familiares, y cada una de sus comunidades está dirigida por una anciana matriarca, una abuela del pueblo juiciosa en saber y oficio.