El estrecho cinturón de tierra que flanquea ambos lados del río Rápido donde toca el lindero oriental del Bosque Negro se ha convertido en una ciénaga carente de sendas debido a las inundaciones aluviales durante más años de los que nadie puede contar. Pero en tiempos más recientes, las lluvias incesantes e incluso un par de terremotos han visto a las Ciénagas Largas expandir sus límites hacia el Norte, alcanzando y engullendo incluso el curso del río del Bosque donde sale del Bosque Negro al este. En el 2176, las Ciénagas Largas cubrían un área de más de 160 km de largo de norte a sur, desde los límites orientales del Reino del Bosque hasta las orillas del Lago Largo, y al sur más allá de las Montañas del Bosque Negro.
Para entrar en las Ciénagas Largas, el viajero sólo tiene que seguir el curso del río Rápido en su curso hacia el sur más allá del Lago Largo, o el río del Bosque hacia el oeste. A menudo, las ciénagas ofrecerán la misma imagen, sea cual sea la dirección escogida: una extensión amplia y deforestada, de estanques y charcas de aguas plomizas, inmóviles excepto por el curso del río que las agita. Aquí, espesas nieblas se ciernen por la mañana, y sólo se despejan cuando se acerca el mediodía. Pero la niebla nunca desaparece del todo, sino que más bien cambia a un vapor transparente, capaz de convertir la luz solar más brillante en la más pálida de las radiaciones.
La sensación lúgubre de la región se multiplica donde las marismas se encuentran con el Bosque Negro. Bajo las sombras del bosque, todos los sonidos de la naturaleza quedan completamente silenciados y sólo brisas heladas mueven las ramas colgantes de los árboles que se alzan por encima de las aguas.