Todos quienes viajan por la zona occidental de la punta del Anduin conocen la Colina de los Cráneos, una loma solitaria separada del resto de colinas, visible a kilómetros a la redonda. Las faldas de la colina están adornadas con cientos de estacas de madera, y encima de cada una de ellas hay un cráneo clavado. La mayor parte de esos cráneos pertenecen a orcos y huargos, pero es posible encontrar también de hombres, de enanos, e incluso hay un par que posiblemente sean de gigantes.
La mayor parte de esos horribles trofeos son muy antiguos, pero hay viajeros que aseguran que, de vez en cuando, se han podido ver cabezas recién clavadas en la ladera de la colina. Sea como sea, nadie sabe quien es el responsable de tan truculenta decoración, y lo cierto es que la colina no es una formación natural, ya que por dentro está hueca, así que es posible que se trate de un túmulo, pero nadie tiene prisa por averiguar qué está enterrado, u oculto, allí dentro.