En la Estribación Meridional hay una solitaria torre de vigía, tallada en la roca viva por los enanos, en lo alto del pico de Zirakinbar. Un estrecho camino de montaña asciende hasta la puerta principal de la torre y, conforme la compañía se acerca, puede ver las muchas ventanas vacías de la misma.
A veces sale humo de sus niveles superiores, otras veces pueden verse extrañas luces brillando en su interior; puesto que la torre de vigía de Zirakinbar está ocupada a menudo, pero por criaturas repugnantes. Algunos afirman que está encantada por un sirviente fantasmal de Sauron, otras que aquí dormita actualmente un dragón de frío.