La calle más larga del Barrio de la Puerta del Cuervo empieza cerca de las puertas de la ciudad y serpentea alrededor del extremo oriental del barrio. Pavimentado con adoquines y con altas y estrechas casas a un lado y a otro, el Camino Blanco es donde residen y tienen sus talleres los artesanos de Valle. Herreros de todo pelaje, flecheros, joyeros, sopladores de vidrio, curtidores, toneleros e incluso un confitero ejercen su oficio aquí. Los más famosos son los carpinteros, reputados por sus resistentes muebles y por sus intrincadamente grabados arcos largos.
Raramente se venden mercancías en el Camino Blanco puesto que la mayoría de artesanos, o bien tiene un puesto en la Plaza del Mercado, o bien tiene a otros que se encargan de vender sus mercancías en alguna otra parte. Unos pocos de los artesanos de aquí están siempre interesados en materiales inusuales que puedan ayudarles a crear algo sensacional, en parte porque desean comparar su labor con las creaciones más afamadas de los enanos.
Una compañía que busque empleo podría ser contratada por uno de los artesanos de aquí para que le escoltara al Corazón del Bosque Negro en busca de algún tipo específico de madera o alguna otra tarea igualmente peligrosa a fin de avanzar el arte de su profesión.