Los viajeros que vienen del Paso Alto,
o que viajan al este para cruzarlo, pueden verse avanzando por un alto
brezal, donde el viento sisea al pasar entre los árboles. La vasta
cuesta que asciende hacia las montañas queda atravesada por muchas
barrancas y cañadas estrechas, llenas de árboles y del retumbar de las
cascadas.
Si conocen el camino, o si tienen suficiente suerte, tarde o temprano se toparán con un sendero marcado con piedras blancas, que lleva al borde de un abrupto precipicio. Más allá del borde, y mucho más abajo, se encuentra un hermoso valle tallado por un rápido río que corre por un lecho de piedra. Un tramo retorcido de peldaños serpentea primero entre pinos, y más tarde entre robles y hayas, hasta alcanzarlas orillas del río, donde un puente de piedra estrecho lleva a la Última Morada al este del mar.
El valle conocido como Imladris (que en sindarin significa ‘profundo valle de la grieta’) es una de las muchas gargantas que ha labrado el río Bruinen, el Sonorona, al descender con fuerza de las Montañas Nubladas, en el este. Elrond el Medio Elfo llegó hasta aquí en otra edad del mundo, buscando un refugio para los altos elfos de Eregion que huían de la destrucción de su tierra.