Dentro de esta torre, el Nigromante forjaba su hechicería. Sólo Sauron podía entrar en ella, así que nadie sabe lo que había dentro, aunque en ocasiones brillaban luces sobrenaturales en el interior, y el aire de la noche transportaba el sobrecogedor sonido de voces extrañas, que hablaban en lenguajes desconocidos tanto en la Tierra Media como en el otro lado del mar. Se decía entre susurros que lo que realmente hacía allí Sauron era invocar a seres del otro lado de las Puertas de la Noche, y a criaturas desconocidas.
Torre de los Conjuros