Se trata de un muro de estacas de madera utilizado para bloquear los ataques de sus enemigos. Los Hombres del Bosque han luchado contra muchos enemigos diferentes, y han aprendido cuáles son las mejores formas de enfrentarse a ellos. Las murallas de madera han repelido los ataques de orcos y de otras clases de incursores; jaurías de perros vigilan para que los lobos no se cuelen por entre los huecos de la empalizada, hay espinos cuidadosamente plantados para evitar que las arañas escalen por encima de ella, y los niños recogen arbustos de hierbas fragantes, que son quemados para alejar a los espíritus malignos y para eliminar el hedor que provocan algunos vapores nauseabundos. Por tanto, la empalizada es todo lo fuerte que puede ser una muralla en el Bosque Negro.