Este puente es el único cruce fácil del caudaloso arroyo. Al norte y al oeste de Firienseld, el arroyo atraviesa un empinado desfiladero; al este, discurre muy cerca de las paredes verticales de las montañas por uno de sus lados, y es demasiado rápido y frío como para vadearlo. Los Hombres del Bosque han fortificado el arroyo durante años, colocando piedras afiladas a lo largo de la orilla oriental para acabar de disuadir a cualquier intruso. Hay un embarcadero oculto a varios kilómetros al este, que señala el punto superior en el que es navegable.