A lo largo del pasaje que recorre la Puerta Principal fluye una veloz corriente, el origen del río Rápido. Sus bullentes aguas son canalizadas a un estrecho canal que se bifurca en la Puerta, dejando que el río descienda bajo el puente de fuera en dos cataratas antes de fluir en un amplio meandro alrededor de Valle y de vuelta a la estribación meridional. El río fluye después hasta el lago Largo, donde los hombres de la Ciudad del Lago comercian, empezando allí el largo y serpenteante curso que llevará sus aguas a través de Rhovanion y luego hacia el este hasta el mar de Rhûn, más allá del país de Dorwinion. Incluso tras la llegada del dragón a la Montaña Solitaria y el exilio de los enanos, el río Rápido siguió siendo una importante ruta comercial para los elfos del bosque Negro, la antigua población de Esgaroth y muchas de las tierras al sur.

Ahora, el gran puente que da a la Puerta Principal ha sido restaurado y las cataratas que alimentan el río Rápido caen desde la Montaña, formando una defensa natural para el bastión de los enanos y a la vez una forma de trasladar mercancías pesadas hasta los muelles de Valle. El río ha vuelto a ser el alma de la prosperidad de la región.

Los Salones Superiores

El Manantial del Río Rápido se encuentra en los Salones Superiores de Erebor.

Los lugares con los que uno se encuentra en los niveles superiores de Erebor son en su mayoría los mayores y los más impresionantes, puesto que se construyeron para infundir miedo y reverencia en los corazones de quienes cruzaran el umbral del Reino Bajo la Montaña. Pero como sucede con las montañas de hielo flotantes, los Salones Superiores son solo la punta del gran reino de los enanos.