La Gran Cámara de Thrór es la sede del Rey bajo la Montaña. A corta distancia del Camino Principal que conduce a la Puerta Principal, el pulsante corazón de Erebor es un enorme salón de fiestas, excavado en una gran caverna natural pero decorado con tal habilidad minuciosa que cada rincón del mismo está lleno de esculturas y runas grabadas que son el mejor ejemplo de la artesanía en piedra de los enanos.

Aquí es donde los enanos y los emisarios acuden a rendir pleitesía al Rey, donde tienen lugar grandiosas reuniones en los días festivos, donde se come, se bebe, se canta y se jalea. En otros momentos, el Rey utiliza el salón como cámara del consejo. En dichas ocasiones, ambas entradas a la Gran Cámara se cierran y se pone una fuerte guardia en cada puerta hasta que las deliberaciones del consejo han concluido.

Cuando empezaron las grandes obras de restauración, el Rey hizo cuestión de honor no sólo devolver al salón su antigua gloria sino sobrepasarla. El alto techo de la cámara resuena de nuevo con el sonido de los discursos del Rey, las canciones de sus guerreros y los aplausos de los enanos. El trono del Rey bajo la Montaña domina el salón, colocado junto a la gran Copa de Thrór, un enorme cáliz de oro que es uno de los tesoros más valiosos del bastión.

Al salón se accede mediante sendas grandes puertas de roble de 30 cm de grosor chapadas en oro en las partes delantera y trasera. Las de la parte delantera acaban conduciendo al Camino Principal, que atraviesa la Puerta Principal. Las que se hallan tras la Copa de Thrór descienden a una larga serie de escaleras y pasadizos, y de allí al Gran Salón de Thráin, que era donde se guardaba antaño la Piedra del Arca. Hacia un lado del salón hay una serie de habitaciones funcionales: una sala del consejo para las reuniones más secretas o las audiencias privadas con el rey; una enorme cocina con una despensa adjunta en la que se preparan los festines; un cuerpo de guardia y una armería; y la biblioteca privada del Rey, desde la cual tan sólo unos pocos (aparte del propio Rey) saben que un pasadizo secreto permite salir a las laderas orientales de la Montaña.

Los Salones Superiores

La Gran Cámara de Thrór se encuentra en los Salones Superiores de Erebor.

Los lugares con los que uno se encuentra en los niveles superiores de Erebor son en su mayoría los mayores y los más impresionantes, puesto que se construyeron para infundir miedo y reverencia en los corazones de quienes cruzaran el umbral del Reino Bajo la Montaña. Pero como sucede con las montañas de hielo flotantes, los Salones Superiores son solo la punta del gran reino de los enanos.

La Guardia de Hierro

La escolta personal del rey está compuesta de recios enanos de las Colinas de Hierro, y nuevos reclutas continúan surgiendo de los mejores guerreros del antiguo hogar de Dáin. Muchos de entre aquellos de rango superior son parientes cercanos del Rey, primos y sobrinos con diferentes grados de parentesco.

Todo visitante a quien se permite el paso a la Cámara de Thrór se ve sujeto a su adusta mirada, que se puede ver brillando tras sus severas máscaras faciales de hierro, forjadas para ser horribles de contemplar. A la escolta real se la conoce como la ‘Guardia de Hierro’, un testamento no sólo a su hogar sino a su voluntad y valor, incluso si algunos afirman que dicho mote revela que su lealtad no es tanto al Reino bajo la Montaña, como a su actual rey Dáin Pie de Hierro.