Los incontables talleres de los Salones Inferiores resuenan día y noche con el sonido de los martillos de los herreros y el tintineo de pequeñas herramientas que trabajan la piedra. Aunque la metalurgia de los herreros de Erebor no es tan majestuosa como la de sus antepasados, siguen haciendo armas y armaduras que son la envidia de los mejores herreros humanos. Sin embargo, en lo que al trabajo de la piedra se refiere, su habilidad podría incluso sobrepasar a la de sus antepasados. Si bien el Pueblo de Durin es completamente leal al rey Dáin, sigue guardando con gran cuidado los secretos de sus respectivos oficios.
Las ‘Forjas’ son una referencia general que hace el Pueblo de Durin a los muchos talleres, herrerías y hornos que se extienden por las profundidades de la Montaña Solitaria. En cada nivel de los salones inferiores hay forjas de diverso tipo. Las de los niveles más profundos tienden a ser hornos donde se funden y se trabajan metales preciosos, hierro y acero. Las forjas más cercanas al barrio residencial de Stángard son a menudo los talleres de joyeros, grabadores y canteros. En los niveles superiores de los Salones Inferiores se encuentran los laboratorios de los jugueteros y aquellos raros enanos que persiguen algunos de los más esotéricos de sus oficios, como por ejemplo el tallado de ciertas runas especiales y la escritura de runas lunares.