Mientras el excavador hace su trabajo en las profundidades de Erebor, el cantero construye sobre su cima. Los enanos han iniciado una serie de proyectos de construcción en las laderas de la Montaña Solitaria, que les mantendrán ocupados durante las décadas venideras y que, a buen seguro, harán de la casa del Pueblo de Durin una de las maravillas del Norte.
A gran altura sobre la ladera meridional de la Montaña Solitaria, a un simple tiro de flecha de distancia de las alturas donde la nieve no se funde, la primera de muchas terrazas planificadas ha sido tallada ya en el flanco de la montaña. La Terraza de Hielo domina gran parte de las Tierras Ásperas. Mirando hacia abajo desde su elevada posición, se puede ver fácilmente Valle (abajo a gran distancia), la Ciudad del Lago al sur y las oscuras extensiones del bosque Negro extendiéndose hacia el sur y el oeste. Pero la terraza no se construyó para mirar hacia abajo, sino para mirar hacia arriba. La Terraza de Hielo es a la vez el observatorio de Erebor, utilizado para cartografiar el curso de las estrellas y de la luna, y es su taller más inusual. Una gran parte de la terraza abarca un laboratorio cuyo techo es de cristal transparente. Aquí hay grabadas runas lunares y las luces del cielo nocturno son a veces capturadas en gemas astutamente talladas por maestros canteros.