La Colina del Cuervo es una altura periférica en la extremidad de la gran estribación meridional de Erebor, donde se alza una gran torre de vigía que domina directamente el río Rápido y la ciudad de Valle.
La altura recibe su nombre de los longevos cuervos que anidan por encima de las cámaras del puesto de vigilancia. En el momento de la destrucción de Erebor, la principal de estas magníficas aves era Carc, conocido por los enanos por ser excepcionalmente inteligente y, como muchos de su especie, capaz de hablar. Cuando Thorin volvió a la Montaña Solitaria ciento setenta y un años más tarde, Carc había muerto ya, pero los cuervos estaban dirigidos por su hijo, el anciano y algo desplumado Roäc.
Los cuervos de la colina siempre han sido aliados leales de los enanos, transmitiendo mensajes y noticias secretas para el Pueblo de Durin a cambio de oro y bagatelas que luego esparcían por sus nidos de la ladera de la montaña. Los guerreros enanos que guarnecen el puesto de guardia hoy en día son elegidos de entre aquellos de Erebor que son amigos de las aves, para mantener las buenas relaciones con los antiguos cuervos que proporcionan al Reino Bajo la Montaña unos espías de largo alcance.