La estructura principal de la capital, este edificio enorme tiene a día de hoy la mitad de altura que antes, los muros se han derrumbado y su interior ha quedado expuesto a las inclemencias del tiempo. Incluso en su estado actual, la antigua morada del Señor de Morgul es una visión opresiva, un mausoleo podrido de piedra verde negruzca. El interior de sus paredes estuvo decorado con muchas inscripciones de conjuros, pero los enemigos de Angmar borraron cuidadosamente de la lisa superficie cada letra maldita, y ahora las paredes se muestran llenas de cráteres, como si hubieran sufrido las marcas de una enfermedad virulenta.