Este distrito fue considerado durante mucho tiempo el más peligroso de la ciudad, pero el Distrito de la Explanada tiene ahora ese título. No me cabe duda de que los habitantes del Distrito del Puerto se alegran de ello, porque, a decir verdad, en algunos aspectos esta zona nunca ha merecido su mala reputación.
Es cierto que, dejando a un lado el Distrito de la Explanada, esta es la zona donde reside la mayoría de pobres de Waterdeep. Sí, aquí viven algunas de las personas menos ilustradas de la urbe. Y no es menos cierto que la mayoría de sus tabernas son frecuentadas por bebedores habituales y que hay demasiadas posadas que cobran por horas. Pero todos deben admitir esto: los residentes del Distrito del Puerto a menudo trabajan más duro cuanto más duras son sus condiciones de vida.
Almacenes, casas pobres y edificios de apartamentos pre dominan en gran parte de la zona. Las calles son empinadas en su trazado y pocas disponen de espacio en sus lados para los transeúntes. Pasear por el distrito sin un guía puede ser un periplo desconcertante. Salvo en las inmediaciones de los muelles, es raro ver carteles de comercios y anuncios de ningún tipo: los almacenes y otras empresas no tienen a menudo ningún rótulo en absoluto. O bien sabes adónde vas y tienes razones para estar allí o estás perdido y lo más probable es que te conviertas en blanco de carteristas o algo peor.
Las farolas no duran mucho en el Distrito del Puerto. Roban o rompen sus velas, aceites y cristales con demasiada frecuencia. El Gremio de Candeleros y Faroleros las repara con poco entusiasmo al comienzo de cada estación, pero, durante la mayor parte del año, los vecinos se ven obligados a portar sus propias fuentes de luz cuando transitan por estas calles por las noches.
Los colores del Distrito del Puerto son el granate y el naranja. Su mascota es un pez espada que siempre se ha representado en color verde por razones que ya no se recuerdan. Sus habitantes se toman muy en serio las competiciones y con frecuencia reclutan a sus campeones de entre los marineros que llegan a la ciudad (algunos dicen que recurren a piratas, pero eso es pura calumnia). Surgen frecuentes quejas de que estos hombres y mujeres son más ciudadanos del mar que del propio Distrito del Puerto. Sin embargo, si se registran con un magistrado y pagan sus impuestos, son tan bienvenidos para competir como cualquier residente permanente de Waterdeep.