¡Comprar, comprar y comprar sin parar! ¡O comer y más comer! ¡O beber hasta no poder más! ¡O lujosas habitaciones, o arte del bueno o fiestas legendarias! El Mercado del Distrito del Castillo es la plaza de abastos más grande de la ciudad, pero el Distrito Comercial es como un pueblo mercantil en sí mismo, que tiene con facilidad tres veces el tamaño de dicho mercado.
Este distrito bulle de actividad día y noche, tanto en las calles como sobre las pasarelas balconadas que recorren las manzanas en todo su trazado, las cuales se encuentran en ocasiones hasta a cinco pisos de altura. Los carteles de las tiendas parecen saltar de los edificios, cuyos muros laterales están cubiertos de anuncios que compiten por atraer la atención de todas las miradas. Tiendas de guantes, zapaterías, joyerías, perfumerías, florerías, pastelerías, tabernas, cafés, teterías, posadas, casas adosadas, internados, oficinas. academias de baile, tiendas de comestibles, de cerámica, de armaduras, etc. Todo lo que no sea ilegal lo podrás hallar en el Distrito Comercial. Incluso si lo que buscas está prohibido, es probable que el Distrito Comercial también sea el lugar idóneo para conseguirlo. Sin embargo, sé discreto. Los vigilantes de la ciudad de la Ciudad tienen una fuerte presencia en este distrito, con patrullas ordinarias y con oficiales que trabajan de incógnito.
Al ser un lugar de tanta actividad comercial, muchos gremios tienen sus sedes en este distrito, Cabe destacar la Casa de la Luz, sede del Gremio de Candeleros y Faroleros. En el exterior del edificio, hay una montaña de cera del tamaño de un carro, con cientos de mechas que permanecen encendidas día y noche, a la que continuamente se le van añadiendo nuevas velas. Dentro, los mejores trabajos del gremio están expuestos para su venta, incluyendo no solo velas de diferentes colores, lámparas y lámparas de araña, sino también construcciones hechas de cera dedicadas a todo tipo de temáticas, desde personajes de prestigio hasta dragones o complejas y abstractas celosías, todo ello convertido en velas de fantasía.
Los lanzadores de conjuros deberían tener cuidado en la plazuela del Toro Blanco. Hace mucho tiempo, este espacio fue un lugar de pastoreo para el ganado donde nació un ternero albino. El dueño del animal construyó la taberna del Toro Blanco, que prospero en el mismo emplazamiento durante años y terminó dando nombre a la zona. Sin embargo, ahora no encontrarás la cantina. Desapareció, totalmente destruida durante una infame batalla de conjuros entre el archimago Thongalar el Poderoso y el malvado mago Shile Rauretilar y sus aprendices. Durante la tormenta de magia que se abatió sobre el lugar, tanto Shile como sus discipulos perecieron. pero, además, el tejido de la Urdimbre se rasgó, hasta tal punto que Azuth, el dios de los magos, se vio obligado a aparecer para poner orden. Se dice que volvió a entretejer la realidad y la Urdimbre, aunque todavía queda una arruga en el tejido. Hasta nuestros días, los conjuros que se lanzan en la plazuela del Toro Blanco a veces salen mal, por lo que está prohibido tanto su uso como el de objetos mágicos en la zona.
El Distrito Comercial se identifica con los colores verde y purpura. Su mascota es el mimeto. Esta tradición surgió dicen, porque cuando se hubo de elegir mascota por primera vez, el Distrito Comercial escogió un cofre de oro como la suya y fueron el hazmerreir de los ciudadanos de los otros distritos durante un tiempo por no haber designado una criatura. Ahora, cada cuatro años, el distrito anuncia un nuevo objeto como mascota, declarando que es la nueva forma adoptada por el mimeto. La naturaleza de la elección es blanco de gran cantidad de especulaciones y rumores hasta el día de su anuncio. Después, durante meses, la mascota es excusa para todo tipo de bromas en Waterdeep. Gnomos de las rocas y magos consiguen hacer que fauces ilusorias salgan dispara das de versiones reales del objeto, mientras que los artesanos crean hermosas imitaciones en forma de tarta o en papel, que resultan fáciles de aplastar cuando se perciben como reales: y todo en esa línea. En el momento de redactar este compendio, al mimeto se le ha dado la forma de una jarra.