Desde bien joven, Bram fue fuerte, valiente y decidido, mezclado todo con un estúpido sentido del humor y facilidad para irritar a la gente, cualidades que los Gyte admiran en cualquier buen cazador y guerrero. Siempre seguido por su hermano de cerca desde joven, ambos eran un dúo peculiar.

Un día, ambos enfrentarían la mayoría de edad juntos, llegando a unas extrañas ruinas donde Bram encontraría un extraño collar que contendría a Ba tare da sihiri ba, El maldecido, en las ruinas enfrentarían a distintas bestias atraídas por el Fab'huritu y su maldición, consiguiendo sobrevivir y llevar ambos una Bestia Trémula cómo premio.

Debido a este suceso, ambos conocerían y formarían parte de la Orden de los Fab'Huritus.