A los Moto se les considera la menos civilizada de las familias Unicornio desde el punto de vista del Imperio. Para los samuráis rokuganeses, la apariencia de los Moto resulta extravagante y ajena, desde los cuerpos rechonchos y las tupidas barbas de sus varones hasta su forma de vestir. De hecho, a los Moto no les interesan las delicadas artes de lo que algunos consideran civilización; son guerreros nómadas en busca de la próxima batalla, y aceptan esa dura vida.
Aunque en Rokugán a menudo se cuestiona su patrimonio y su cultura, nunca se pone en duda su valor.