El titán de piedra y gemas resultó ser un adversario formidable, y dominó el campo de batalla desde el instante en el que apareció en él. Varios aliados y enemigos desaparecieron bajo sus pesadas pisadas, y las moles de roca que tenía como puños destrozaron criaturas y estructuras indiscriminadamente. Fue aquí cuando Desmond Rutherford, el "Señor Mimos", juró venganza dramáticamente y salió por patas del pueblo. En cuando el gólem hizo acto de presencia, los pieles pétrea de la plaza contigua a nuestra calle empezaron a reaccionar y dirigirse hacia nosotros, así que decidimos poner pies en polvorosa e intentar rescatar primero a Gidhar, y después al santo; de lo primero se encargó uno de los clérigos gnoll que nos acompañaban, y acto seguido Gidhar y Tamiel agarraron al Santo Orgoth y lo arrastraron de allí mientras Elyana y yo les cubríamos la retaguardia. Dopa no pudo colaborar mucho en la retirada, pero diría que ya hizo suficiente evitando lanzarse contra las hordas de elfos que se nos acercaban, la verdad.
Sesion 4
October 29, 2021
A la salida de Black Hollow (o lo que quedaba de ella), en las ruinas de la estación de trenes, vimos un tentáculo carmesí familiar llevando bajo tierra varios cadáveres de la zona. Nuestra reacción fue darnos media vuelta inmediatamente, y rodear la zona para evitar cualquier riesgo de encontronazo; no tuvimos nada que hacer contra esa criatura hace unos días, y desde luego no iba a ser diferente después de un combate agotador contra un batallón de pieles pétrea y una extraña maga metamórfica, así que la evitamos y nos dirigimos directamente hacia el portón Havencloud.
Al cabo de unas horas de caminata el Santo Orgoth despertó de su inconsciencia. Estaba especialmente arisco, y tuvimos que ser diplomáticos para evitar una situación hostil, pero seguimos nuestro camino hasta el portón Havencloud sin problemas. Una vez llegamos, empezaron los problemas.
Aparentemente, la impresión que le habíamos dado al Santo Orgoth fue peor de lo que pensábamos, porque pese a haberle salvado la vida, nos impidió pasar a Aqua Vitae diciéndole al guardia (el apóstol Torsten Bolverksson, cuyo nombre llevo apuntado) que nuestros pases eran falsos. Decidimos descansar unas horas mientras esperábamos a que cambiaran los turnos de guardia, pero el apóstol informó a los demás guardias de nuestros pases "falsos". Afortunadamente (o desafortunadamente, el tiempo lo dirá) salió a buscarnos el propio Galvin Havencloud, líder de la casa noble Havencloud y responsable del portón en el que nos encontrábamos, con una oferta. Intercedería por nosotros para pasar a Orkville, siempre que aceptáramos acompañar a su compañero elfo Vespar Verselames en una expedición arqueológica al otro lado de las montañas de Polvera. Tras unas breves deliberaciones accedimos, con la condición de que podríamos ir primero a Orkville a dejar a Emily en buenas manos, bajo el cuidado de Orcus, el mayordomo de Tamiel.
Después de estos acontecimientos llegamos a Orkville, esperando poder descansar un poco y hablar con Kegan, el santo que nos mandó en la misión a Black Hollow, pero la cosa se complicó bastante, para variar. Pudimos dejar a Emily en casa de Tamiel, y mientras Dopa y Gidhar se iban a deambular por los barrios bajos de la ciudad, Elyana, Tamiel y yo decidimos acercarnos a las zonas altas para buscar al santo. Fuimos interpelados por el Capitán Bennet, de los Centinelas, diciéndonos que habíamos sido llamados a atender una audiencia con el mismísimo Monarca. Tras esperar brevemente a Dopa y Gidhar, fuimos guiados hasta la sala del trono del palacio real. Es una habitación inmensa, repleta de figuras de oro y ornamentación excesiva. En el fondo del todo se hallaba el Monarca, sentado con desdén sobre su trono, y el camino hasta él estaba flanqueado de la Guardia Real. Delante del trono nos esperaban los santos Orgoth y Kegan, junto a la Divina, que evitó intervenir en toda la conversación. Tras exponer los hechos ante el Santo Kegan (y evitar mencionar algunos detalles sospechosos), se nos informó de que nos retiraba temporalmente el título de Centinela hasta que se pudieran esclarecer los acontecimientos. Al menos nos fuimos con la satisfacción de que Orgoth estaba bajo vigilancia de sus dos compañeros, ya que no apreciaron demasiado su conducta después del atentado de Black Hollow.
Lo que siguió a este encuentro fue finalmente un breve periodo de tranquilidad, antes de tener que reunirnos con Galvin en el Gran Teatro de Orkville al día siguiente. Aprovechamos para echar una buena cabezada hacernos con algo de equipamiento, y yo empleé el resto de mi tiempo en seguir leyendo el libro que extrajimos de la biblioteca en ruinas de Black Hollow, "Una historia de la Corona". El tiempo se pasó volando, y antes de que me diera cuenta estábamos de camino a nuestra reunión con el noble.
Galvin se había hecho con las mejores posiciones del teatro, unos altos palcos directamente delante del escenario, pero no pudimos disfrutar las vistas durante mucho tiempo. Aparentemente, los actores no habían hecho acto de presencia, y nos pidió de forma insistente que improvisáramos algo para los nobles del público. No sé qué tomaron los demás, pero aparentemente Gidhar y yo fuimos los únicos que no resultamos afectados, porque tanto Tamiel como Elyana y Dopa estuvieron inmediatamente de acuerdo. Llámame loco, pero eso de tener que salvar la tarde de unos ricos pomposos que se han quedado sin entretenimiento no me hace especial gracia.