Es un samurái reservado de unos veinte años, que sería apuesto si no fuera por su piel blanca como la tiza y sus ojos completamente negros. Estos son signos de la Mancha de las Tierras Sombrías, aunque lleva un brazalete verde con el mon Kuni para indicar que se ha informado de su Mancha y que está recibiendo el tratamiento adecuado
Muraisan fue Manchado durante la Marcha a Volturnum, y no tiene reparos en compartir esa información si se le pregunta.
"Antes de que este asunto se plantee de otra manera, os pido que me permitáis hablar de mi desafortunada aflicción. Como muchos otros, fui tocado por el Jigoku durante la Guerra contra la Sombra, cuando luché en la Puerta del Olvido. He informado de mi situación a mis superiores y a ciertos expertos de la familia Kuni, y me cuido de seguir todas las precauciones que me ordenan, pero no me hago ilusiones sobre mi situación..."