Cuando uno de los Legados de Telaraña escoge a su sucesor, es costumbre celebrar una gran ceremonia en la que el electo es presentado en sociedad. Este ritual suele celebrarse en zonas públicas, pues al Legado le interesa dar a conocer a todos su elección y ayudar al mismo tiempo al futuro Legado a desarrollar contactos con la élite araina. No son raros los sucesores designados que sufren atentados de asesinatos a manos, o al menos bajo pedido, de un antiguo aspirante frustrado por la elección. Por tanto, la seguridad se extrema durante los días previos a la ceremonia.