1. Locations

Valles Inferiores del Anduin

Valles Inferiores del Anduin header image

ZONA OCCIDENTAL DEL ANDUIN

A primera vista, las desoladas llanuras que cubren los Valles Inferiores Occidentales parecen infinitas. Incluso desde las alturas de las Montañas Nubladas, el Anduin es poco más que una distante cinta plateada que corre separada de las faldas de las montañas por muchos kilómetros de praderas desiertas. En su zona oriental es posible encontrar buenas tierras de cultivo y de pastos, pero las granjas de los hombres del norte que en el pasado vivían allí, hace ya mucho que fueron tragadas por la vegetación. La zona occidental de la región es un paisaje en el que se alternan pequeños bosques de matojos con colinas calizas, y que llega hasta las faldas de granito de las Montañas Nubladas.

El río Gladio marca la frontera septentrional de los Valles Inferiores Occidentales. Hacia el sur la tierra va ascendiendo hacia las llanuras pedregosas del valle del Arroyo Sombrío, o entra en el triple valle del Bosque de Oro, donde ningún viajero se atreve a ir.

ZONA ORIENTAL DEL ANDUIN

Algunas regiones están benditas gracias a los seres que las habitaron, como ocurre con las tierras de los elfos, mientras que en otras es posible encontrar maravillas levantadas gracias a un enorme trabajo, como las ciudades de los enanos. Sin embargo hay regiones que han sido agraciadas de forma natural con un clima benévolo, abundancia y belleza. Uno de esos lugares es La Comarca de los hobbits, pero también lo son los Valles Inferiores Orientales: de todas las tierras por las que discurre el Anduin al norte del Rauros, esta región es posiblemente la más maravillosa y fértil.

Estas tierras también han visto muchas guerras para poder conquistarlas. Los valles formaban parte del reino de Rhovanion hasta que fueron conquistados por los aurigas del este. Más tarde, los implacables ataques de los balchoth dejaron los valles inferiores despoblados y abandonados, aunque tras la victoria de los campos del Celebrant volvieron a ser colonizados. Por desgracia, no pasó mucho tiempo antes de que los colonos cayeran bajo la sombra de Dol Guldur, pues la temida fortaleza de Sauron el Nigromante está tan solo a unas millas bosque adentro, y su oscuridad se extendía por las regiones limítrofes, de manera que todo aquel que quería asentarse en los Valles Inferiores Orientales debía escoger entre jurar fidelidad a Dol Guldur o marcharse. En la actualidad los Valles Inferiores Orientales siguen estando habitados; de hecho puede que sea la región con mayor densidad de población de todos los Valles del Anduin, aunque en los tiempos que corren eso sigue sin ser mucho.

Sin embargo, todos los que viven en la región eligieron en su momento arrodillarse ante el Nigromante, de tal forma que, a pesar de la belleza y la fertilidad sobrenatural de la tierra, todo aquello que consiguen sus habitantes está de alguna forma vacío de contenido. Muchos de ellos viven en un pueblo llamado el Montículo, situado en una zona de colinas boscosas y fértiles llanuras. Cuando el Nigromante habitaba la fortaleza de Dol Guldur, el Montículo proporcionaba todo lo que necesitaba la fortaleza, y ahora que la colina de la Hechicería está desierta, los habitantes del pueblo miran el futuro con inquietud, pues están acostumbrados a una vida de servidumbre y miedo.

La zona septentrional de la región, la más cercana a Rhosgobel, se denomina el Paseo y es una tierra deshabitada, que a primera vista parece acogedora, aunque en el pasado bandas de orcos de los Estrechos del Bosque acostumbraban a saquearla. En la actualidad, la zona ha sido reclamada por los habitantes de la Colina del Tirano (Amon Bauglir), una fortaleza que se encuentra en el interior del Bosque Negro, justo al otro lado del lindero.

Al oeste del Paseo se encuentra el Cuello, una cadena de colinas con laderas pronunciadas y marismas en sus faldas, que domina toda la zona, desde el bosque hasta el río. Fue precisamente aquí donde Isildur fue abatido, y donde se perdió el anillo en las aguas del Gran Río.

La zona meridional de la región, la más cercana a Lórien, recibe el nombre de las Tierras Disputadas y aquí no vive absolutamente nadie. En todo momento hay enormes bandadas de cuervos sobrevolando el paisaje rocoso y accidentado, excepto aquellos días que alguna tormenta del norte cae sobre la región. Esos días parece que sobre la tierra hay dos gigantes hechos de truenos y relámpagos, luchando el uno contra el otro, uno en la zona occidental del río y otro, el más oscuro y terrible, que parece venir desde el este.

Fauna y flora de la región

Fauna y flora (zona occidental del Anduin).

La zona occidental de la región está prácticamente desprovista de vida, aunque un viajero podría divisar algún conejo, cuervo, o quizás un oso en alguno de los bosquecillos de la zona. Hacia el este, donde la tierra es más rica, pastan rebaños de caballos y vacas salvajes, además de ciervos, y manadas de lobos que viven de cazar a estos últimos.

Fauna y flora (zona oriental del Anduin).

Los valles de la zona occidental de la región son el hogar de caballos y ganado salvajes, además de miles de cisnes que habitan las marismas del Cuello, en la orilla oriental del río, justo al otro lado de los campos Gladios. Esta tierra también está plagada de enormes enjambres de insectos hematófagos o con aguijón, que suponen una molestia para todos aquellos viajeros que pasan por aquí. Para evitarlos, los Errantes acostumbran a llevar braseros llenos de un apestoso incienso, que encienden al llegar a la zona.

Los valles meridionales han sido profanados, en parte, por la mancha del bosque Negro y muchos de los animales de la zona tienen la piel o las plumas de un color negro azabache. Entre las hierbas merodean enormes gatos negros que atacan a las ovejas y vacas de la gente que habita la zona; a veces atacan también a niños y viajeros solitarios, pero todo el mundo sabe que si se paga el tributo adecuado al Nigromante, se estará libre del ataque de estos animales, pues todas las bestias salvajes de la región le rinden pleitesía.

El límite oriental de los valles es mucho más peligroso que el resto de la región, pues por allí merodean libremente criaturas que proceden del bosque Negro, y es posible encontrarse con jabalíes, osos, e incluso arañas, todos ellos negros como la noche, excepto las arañas, que brillan con una luminiscencia antinatural parecida a la luz de la luna, pero corrompida.

Habitantes de la región

Habitantes (zona occidental del Anduin).

En el pasado esta región era considerado el granero de Khazad-Dûm, la gran ciudad de los enanos bajo las montañas Nubladas, y muchos hombres del norte trabajaban la tierra como pastores y jornaleros, proporcionando a los enanos comida a cambio de sus trabajos como canteros, herreros, y mineros. Vivían en granjas dispersas por toda la región, al menos hasta que los enanos les ayudaron a construir un pueblo cerca de las montañas al que llamaron Salón del Enano. Con los años, y una vez que las minas cayeron bajo el poder de la Sombra, tanto el pueblo como las granjas fueron abandonados: cuando Khazad-Dûm quedó desierta, los granjeros ya no podían vender sus productos, y fueron marchándose en busca de un nuevo hogar, algunos al este y otros al norte.

En la actualidad los únicos que viven permanentemente en los Valles Inferiores Orientales son los orcos. Tienen guaridas secretas en las montañas desde las que vigilan a todos los que se aproximan al paso del Cuerno Rojo y al Firiengate (‘paso de Montaña’), el otro paso que cruza las montañas Nubladas en el nacimiento del río Gladio. En muy contadas ocasiones descienden a las tierras bajas, excepto cuando se lo ordena un poder superior.

Hace algunos años la tribu de hombres del norte conocida como los leófringas también vivió en esta región, pero fue atacada por los orcos de Dol Guldur, que la expulsaron a tierras más meridionales. Tras la Batalla de los Cinco Ejércitos algunos leófringas han regresado y cada año que pasan vuelven más, pero como temen los encantamientos del bosque de Oro se han asentado cerca del valle del Arroyo Sombrío.

Habitantes (zona oriental del Anduin).

La gente que vive en El Montículo es de ascendencia nórdica, aunque su sangre está mezclada con la raza oriental. Es un pueblo sedentario, que vive y labra la tierra que rodea su asentamiento, pero como la sombra de Dol Guldur ha pendido sobre ellos durante generaciones, sus costumbres se han visto distorsionadas. Aquellos cuyo espíritu estaba más cercano a Dol Guldur se sometían por completo a los deseos del Nigromante: enviaban a sus hijos a servirle como esclavos, pagaban los tributos libremente, y lo adoraban con viles y terribles ceremonias que tenían lugar en lo más oscuro de la noche. El resto pagaba los tributos a regañadientes, y ahora intenta olvidar lo más rápidamente posible la influencia de Dol Guldur para continuar con sus vidas. Para ellos, el tributo no era sino un mal necesario; vivir junto al reino del Nigromante era, para ellos, como asentarse junto a una montaña abarrotada de nieve: algún día la montaña se agitará y la avalancha acabará con todos ellos, pero ese día puede tardar siglos en llegar, y hasta que eso suceda, la montaña es ul lugar más seguro que las tierras salvajes. Entre los habitantes de la región, el Nigromante mantenía toda una legión de espías e informadores.

Además de los habitantes del Montículo, hay otras gentes que viven junto al Gran Río, cerca del vado de los Leófringas, y como no pagaban tributo a Dol Guldur, sufrían como castigo ataques constantes y otras calamidades similares. Eso ha llevado a que sean un pueblo aguerrido pero muy poco amistoso, que consideran a todos los extranjeros enemigos en potencia y que no acostumbran a dar la bienvenida a extraños a su territorio.