Corazón salvaje.
La belleza de Bosqueverde el Grande parece perdida para siempre en las sombras del Bosque Negro, pero Aelyos todavía encuentra solaz corriendo junto a sus bestias salvajes, como hicieran sus congéneres durante siglos. El bosque le canta mientras se agitan las ramas de los árboles y crujen las hojas; una melodía encantadora que ansía descifrar. Algunos encuentran su manera de ser simple y rústica, pero no consiguen entender la sabiduría que comporta vivir una vida plena en estos años menguantes.

Erudito.
Para Aelyos, el conocimiento hace que el mundo salvaje sea un lugar menos amenazador en el que vivir. Los extraños se convierten en amigos si uno se dirige a ellos apropiadamente, mapas amarillentos en libros perdidos reemplazan el miedo a lo desconocido por la curiosidad y el ansia por los lugares que quedan por explorar, y canciones compuestas en eras pasadas refuerzan el más cansado de los corazones. El amor por aprender guía cada uno de sus pasos, e ilumina el camino para él y para quienes escuchan sus consejos.

Hogar de origen: Asentamiento Silvano cercano al sur del El Gran Claro.

Appearance

Ágil
Sus movimientos son seguros y ágiles.

Idiomas conocidos
Oestron, Silvano (Betheur), Sindarín.

Personality

Honorable
Se rige por un conjunto de principios elevados que, entre otras cosas, requiere que trate a los demás (incluso a sus enemigos) con respeto, que mantenga la palabra dada, que se comporte con dignidad en cualquier circunstancia, y que procure ser recto en sus juicios.

Prejuicios culturales
Desconfía de los Enanos.

Debilidad ante la Sombra
Atracción de los secretos.
La curiosidad y la naturaleza inquisitiva son virtudes deseables en un individuo, pero el conocimiento puede estar al servicio de un uso malvado, y los individuos instruidos pueden mirar por encima del hombro a los demás, tachándoles de bobos e ignorantes. Los secretos son peligrosos, y el propio deseo de descubrirlos puede corromper el corazón.