En la casa de Elrond viven muchos altos elfos. Entre ellos hay poderosos señores que han librado innumerables guerras en el oeste de Arda, y que ahora están cansados de batallas y sólo buscan la paz que la Tierra Media puede ofrecerles. Otros son sabios y artesanos que estudian textos antiguos o que trabajan incansables en sus forjas. Otros, juglares que escriben historias de tierras distantes y cantares que relatan las hazañas de los héroes de antaño.

Los hijos de Elrond el Medio Elfo, Elladan y Elrohir, se encuentran entre estos señores de los elfos. Guerreros gemelos de gran fuerza, ambos son morenos y de ojos grises, como su padre, y se dice que son tan parecidos que sólo quienes los conocen bien pueden distinguirlos. Siempre deseosos de combatir a la Sombra, su entusiasmo se ha tornado en venganza desde que su madre, Celebrían, fue apresada por los orcos.

Su padre suele enviar juntos a los dos hermanos cuando les encomienda una tarea, un gran viaje de exploración, o entregar un mensaje en regiones distantes, puesto que son avezados viajeros y poseen un profundo conocimiento de las tierras que se encuentran a ambos lados de las Montañas Nubladas. El joven Estel, antes de partir con Iorlas Adûnzâin, solía acompañarlos para templar su carácter y aprender los caminos de lo salvaje.