Heraldo.

Has vagado por los lejanos rincones del Reino del Norte y has viajado a lugares que tu pueblo desconoce antes de cumplir los catorce años. Eres fuerte y estás en forma, gracias a la gran cantidad de kilómetros que has recorrido y a las muchas semanas que has pasado en el Yermo. Tus talentos no han pasado desapercibidos, y te has convertido en un mensajero al servicio de los montaraces que se extienden por uno de los reinos más peligrosos del mundo. Tu vigor asegura que todos quienes sirven al viejo reino conocen las noticias de los movimientos e intenciones del Enemigo, sin importar lo dispersos que estén.

Guardián.

En esta edad del mundo en que las sombras se hacen más profundas a cada año que pasa, has jurado defender a quienes no puedan defenderse a sí mismos. A menudo, tu elección te obliga a evitar las áreas civilizadas, para proteger mejor a sus habitantes de lo que les acecha justo más allá de su cerca. Eso te ha convertido en un extraño a ojos de la gente común, una figura amenazadora como aquellas de quienes les proteges.

Hogar de origen: Asentamiento en las Quebradas del Norte.

Appearance

Buena vista
La agudeza de su vista sobrepasa la de la mayoría de individuos.

Buen oído
Ningún sonido escapa a su atención.

Idiomas conocidos
Oestron, Sindarin.

Personality

Prejuicios culturales
Ninguno.

Debilidad ante la Sombra
Atracción del poder.
Cuando a una persona se le da una posición de autoridad debido a su rango, su linaje, o su estatus, puede acabar confundiendo sus propios deseos con los de la gente a la que debería guiar y mantener a salvo. El poder es la quintaesencia de las tentaciones, y proporciona a la Sombra una forma fácil de hacerse con el corazón de quienes lo desean.

Presagios
De vez en cuando, una sensación de alerta y miedo le invade para advertirle de algún peligro que todavía no se ha presentado. Ni siquiera los más sabios de entre los suyos pueden siempre interpretar estas señales, y a veces las razones que hay detrás de sus sensaciones no terminan de obtener explicación, como si algunas de las cosas que percibió no hubiesen llegado a ocurrir nunca.