Sobre una roca enorme que se eleva sobre las aguas de los Campos Gladios, como si fuera la calavera medio enterrada de algún titán de tiempos pretéritos, se asienta la fortaleza de Dwimmerhorn. Para llegar hasta ella sólo hay un sendero que rodea las paredes verticales de la roca, aunque la senda está protegida por orcos y huargos. La fortaleza era un puesto avanzado de Dol Guldur, que Sauron levantó hace miles de años para ayudarle a encontrar su anillo.

El Dwimmerhorn es un lugar maligno donde los sirvientes del Nigromante construyeron sobre la roca un templo horrible consagrado a los poderes oscuros, y la zona que lo rodea ha quedado mancillada debido a su presencia. Si alguna vez Sauron consigue recuperar su anillo, esa mancha se extenderá por toda la Tierra Media.

Se creía abandonado, pero la Compañía Errante descubrió durante los eventos de Oscuridad en los Campos Gladios que ahora lo habitan orcos, huargos y un poder sombrío que expande su poder poco a poco...