Arcinyas es un hombre de Gondor, un sanador de Minas Tirith, que aprendió las artes de la herboristería y la cirugía en las Casas de Curación. Su curiosidad le llevó a consultar viejos y polvorientos pergaminos en los archivos de la ciudad, registros en los que se hablaba de las atrocidades y de los conjuros malignos que utilizó en el pasado el Enemigo. Como Arcinyas había tenido que atender a muchos guerreros de Gondor que habían sido heridos por los venenos y las añagazas de los orcos, pensaba que si aprendía sus secretos podía llegar a curarles. Cuando su investigación llegó a un punto muerto, acudió a la torre de Orthanc y consultó a Saruman el Blanco, que llevaba muchos años estudiando las artes del Enemigo.
Arcinyas nunca regresó a Gondor, pues se trasladó a los Campos Gladios, donde vive desde entonces. Aquí estudia las hierbas y cataloga muchas de las propiedades medicinales de las plantas que crecen en los pantanos. Es una persona entregada a su trabajo, que pasa todo el día merodeando por las marismas, removiendo los juncos con un largo bastón blanco. Cada pocos meses viaja al sur, a Isengard, para informar al Mago Blanco de sus descubrimientos, aunque a veces sospecha que Saruman tiene algún otro propósito en mente para él, aparte de buscar hierbas y raíces. El pueblo del Salón de la Montaña conoce a Arcinyas y cuando no pueden curar a uno de los suyos acuden a él por sus conocimientos sobre heridas.