El Fantasma del Bosque es uno de los tres Espectros del Anillo que Sauron el Nigromante ha enviado al norte. En esta época, cuando los Nueve salen de Mordor, todavía se mueven de manera invisible y no pueden ser vistos por los mortales; incluso los elfos del bosque no pueden percibirlos más que como una sombra que se arrastra por entre los árboles.
El Fantasma del Bosque es un ser compuesto de horror y de oscuridad, es una voz susurrante en las sombras, un escalofrío que paraliza los corazones, un urdidor de malicias. Revolotea sobre el Bosque Negro, desde Dol Guldur al sur hasta los bosques más septentrionales, llevando el terror allá donde va. Visita las cavernas de los orcos y les obliga a marchar hacia Dol Guldur, reúne a los huargos para que formen grandes manadas, y provoca al Hombre Lobo del Bosque Negro para que redoble sus ataques, especialmente sobre los Elfos del Bosque Negro.
El Fantasma del Bosque tampoco se ha olvidado de los hombres mortales que viven en el interior del bosque. Se les aparece como una presencia sombría que les promete poder si obedecen las órdenes de su maestro (tal y como atestiguó Mogdred), susurra a los codiciosos y a los débiles de voluntad, sembrando la discordia y el odio entre los hombres del bosque, y los mercaderes que viajan a Valle y a la Ciudad del Lago. Su misión es envenenar los corazones y las mentes de la buenas gente, socavando su espíritu y debilitándola.