Los hombres del norte que talaron la Ensenada Este, enterraron a sus antepasados en túmulos situados cerca del lindero del bosque, y encima de cada uno de ellos plantaron un tejo. En la actualidad los túmulos son huecos vacíos entre las raíces de altísimos árboles, y es imposible saber cuáles son los que se internan más profundamente bajo tierra.
Sauron envió espíritus de Dol Guldur para que habitaran estos túmulos. Así nacieron los espectros del bosque, y desde aquí han embrujado la región de los Estrechos, y bloquean a cualquiera que intente entrar desde el norte en los dominios del Nigromante.
La Compañía del Dragón descubrió el emplazamiento durante sus viajes en Una atalaya en las Montañas, una torre en el Bosque, y la Compañía Errante acompañó a Ceawin el Generoso en su decisión de calmar a los espíritus con un Una ofrenda a los muertos.