La lengua de Alduna es tan rápida como las aguas del río por el que viaja con regularidad, vendiendo sus mercancías a lo largo del río Rápido todo el camino desde Dorwinion hasta la población de Cruce del Celduin. Es la dueña de un pequeño bajel mercante, el Bailarín de la Espuma, y su elección de qué vinos llevar no tiene parangón, hasta el punto de que algunos de los emisarios de Thranduil la buscan en persona de forma regular. Alduna de vez en cuando lleva pasajeros si le hacen una buena oferta o si les encuentra ‘interesantes’.

Es una mujer de Dorwinion entrada en carnes, de piel morena y ojos oscuros. Aunque a primera impresión podría parecer sencilla, su risa resonante y las frecuentes sonrisas que le iluminan el rostro se aseguran de que no le falten pretendientes. Le gustan los vestidos de color azul brillante y amarillo, con adornos plateados.