Glorfindel es un señor de los elfos, descendiente de una casa de príncipes. Se sienta a la derecha de Elrond el Medio Elfo y es su lugarteniente y su heraldo. Ha luchado en todas las guerras en las que se ha visto envuelta la casa de Imladris. Participó en la Batalla de Fornost, liderando las fuerzas de Rivendel (Imladris), y se enfrentó al Rey Brujo de Angmar en el campo de batalla. Es uno de los más poderosos de entre los Primeros Nacidos, un experto en los saberes de los elfos, y posee un poder que rivaliza con el de los sirvientes más terribles de Sauron.
Pero su deber no es emprender la búsqueda del Enemigo: Glorfindel es el defensor del valle de Imladris, destinado a proteger a toda costa los secretos del hogar de Elrond y a velar por la seguridad de los que allí moran. Por esta razón, Glorfindel no abandona Rivendel a la ligera; sólo lo hace para cumplir con asuntos de la máxima importancia. Confía la vigilancia de los territorios ajenos a Rivendel a los montaraces del Norte y a los hijos de Elrond, Elladan y Elrohir.
Cuando emprende una misión fuera de Imladris, Glorfindel cabalga solo, montando un fabuloso corcel blanco llamado Asfaloth. Una bestia magnífica, Asfaloth puede galopar más rápido que ningún otro caballo y obedece todas las órdenes de Glorfindel. Puede pedirle que lleve a un jinete a un lugar, tanto si el jinete sabe el camino como si no, y que le mantenga seguro sobre su espalda, independientemente de lo rápido que galope.