Es probable que Erestor sea el más importante de todos los allegados de Elrond, únicamente superado por Glorfindel. Es uno de los más sabios y es el jefe de los consejeros personales de Elrond. También es un escriba y un iluminador de manuscritos; muchos de los libros y pergaminos que se guardan en Rivendel (Imladris) han sido escritos y decorados por la habilidosa mano de Erestor.

Pero su ingenio no se limita a la escritura. En un pequeño edificio, lleno de recipientes de cristal de muchas formas y tamaños, Erestor prepara Miruvor, el preciado tónico de Imladris. El sabio elfo lo destila utilizando más de un centenar de hierbas y plantas, siguiendo una fórmula que sólo él conoce. El consejero de Elrond abandona la casa de su señor dos veces al año durante varios días, para recorrer los valles de las montañas en busca de los ingredientes que necesita.

Erestor elabora varios tipos de Miruvor, para ser exactos, y siempre está dispuesto a experimentar con nuevas sustancias y procesos. El más popular es el cordial de viaje, un licor fuerte que debe beberse en pequeños sorbos y que se sabe que revitaliza el corazón, el cuerpo y el espíritu. Otro es un tónico medicinal que Elrond utiliza cuando alguien requiere de sus habilidades como curandero. Esta versión del tónico necesita una preparación más compleja y de un tiempo de reposo mucho mayor. Otra versión, algo más simple y menos potente que las anteriores, es la bebida espirituosa que se sirve en la mesa principal del Gran Salón al final de casi todas las comidas.

Algunos de los elfos de Rivendel dicen que todas las versiones del tónico de Imladris comparten un ingrediente fundamental: una pizca de un antiguo néctar destilado de flores del Oeste Imperecedero. Se dice que es un líquido amarillo brillante que se guarda en un vial de cristal en el almacén más recóndito de Erestor. Sería una gran desgracia si la valiosa sustancia se acabara y no pudiera reemplazarse, o si se perdiera o fuera robada.