El venerable padre de Cynbal el Cacique. Durante su vida, Forgall ha sido testigo del declive de su pueblo. Muchos han muerto por enfermedades, huesos débiles, inundaciones y reyertas contra sus enemigos. Cree que todo esto ha sido provocado porque han negociado con comerciantes del pueblo del río, beórnidas, hombres del bosque y otros hombres de los Valles del Anduin que se han atrevido a viajar tan al norte como para alcanzar las Colinas Negras. “Como amigos, los licántropos y los trasgos son mejores”, dice siempre, con sus ojos rojos y salvajes.