Al este de la Puerta del Comercio se encuentran los embarcaderos de la ciudad, por donde fluye la mayoría de las mercancías importadas y exportadas de la misma (el resto entra por tierra, por el Camino de los Mercaderes). Mercancías procedentes de la Ciudad del Lago, del Bosque Negro y a veces de puntos más distantes del mapa siguen pasando por aquí en dirección a los mercados de Valle. A su vez, numerosos productos enanos y la incipiente artesanía de los hombres de Bardo fluyen desde aquí.
Como quiera que el comercio es uno de los pilares de la prosperidad de Valle, los diversos embarcaderos y amarres que forman los Muelles se mantienen en buen estado y hay un funcionario especialmente designado para ocuparse de ellos. Este alguacil de los Muelles y sus hombres patrullan aquí de forma regular durante el día, tanto para recaudar los impuestos como para intervenir en cualquier disputa entre mercaderes. Sin embargo, los Muelles son un lugar tan frecuentado que los mercaderes avisados se preocupan ellos mismos de la seguridad de sus propias mercancías, especialmente de noche.