Construida a conciencia a imitación del Hospital de Esgaroth, el Rey Bardo el Matadragones se dejó convencer rápidamente por el gobernador de la Ciudad del Lago y por los consejos del rey Dáin II Pie de Hierro de que una ciudad tan grande como Valle necesitaría una casa de curación.

La Casa del Agua fue construida junto a un canal, con diversas pequeñas cataratas, los suaves sonidos de las cuales se cree que ayudan a la curación de las mentes febriles. Los sanadores y las parteras de la Casa del Agua cuidan de quienes lo necesitan, atendiendo a los viejos y los enfermos, así como a los pobres. A los pacientes de más posibles se les pide que contribuyan a las arcas de la casa. Los sanadores de la Casa del Agua tienen muchos herbolarios entre sus filas.