La esquina suroccidental está ocupada por completo por el barrio conocido como el ‘barrio de los Elfos’, puesto que desde la refundación de la ciudad ha sido habitado tradicionalmente por diplomáticos, emisarios, mercaderes, y comerciantes procedentes del Reino del Bosque. Toda la madera que sale del Bosque Negro se compra y se vende aquí, así como la mayor parte de la producción de los ebanistas elfos del reino de Thranduil. Un canal separa la zona del cercano Barrio de los Mercaderes, y sólo se puede acceder a ella cruzando uno de sus tres puentes, o en barca. Si bien se supone que cualquiera puede entrar libremente en el barrio, quien intente cruzar un puente o desembarcar en el Barrio de los Elfos tiene muchos números de que se le acerquen dos o más elfos silvanos armados, y le interroguen acerca del motivo de su visita. En particular, cualquiera que lleve armas abiertamente será interceptado y se le pedirá que deje sus armas en custodia o que se dé la vuelta. Esta es probablemente la prueba más notoria del poder que tiene el rey Elfo sobre el gobierno de la Ciudad del Lago.

Los enanos de la puerta Brillante son la principal excepción a la población élfica del barrio. Éstos orfebres y talladores de gemas, y sus jóvenes aprendices hombres de Bardo son los únicos individuos de la Ciudad del Lago a quienes el gobernador de Esgaroth permite dedicarse a la compra y la venta de gemas y de oro, tanto trabajado como sin trabajar. Sus mejores clientes son en su mayoría los elfos, generalmente por encargo de su rey, que es notorio que aprecia las joyas, pero cualquier aventurero que busque tasar un tesoro recién descubierto debería acercarse aquí, así como cualquiera que quiera que se le engarce una gema en un collar, o que se le fabrique un anillo de oro grabado.

Los elfos de las almadías

Barrio de los Elfos

Los elfos silvanos de los poblados que se alzan a orillas del río del Bosque son los barqueros del rey Elfo. Tripulan las almadías que se envían a la Ciudad del Lago para obtener las mercancías necesarias en el Reino del Bosque, y a menudo se les puede ver en los muelles, o sentados en el Ayuntamiento, bebiendo y hablando con los  dignatarios locales. También tripulan los pequeños y frágiles botes que utilizan los elfos para moverse por la ciudad.

Los elfos de las almadías son a menudo más abiertos a los extranjeros que los típicos Elfos del Bosque Negro, y se llevan bien con los Hombres de Esgaroth, a menos que su alianza sea cuestionada.

Elfos silvanos emisarios

Barrio de los Elfos

Un elfo silvano emisario es un seguidor de confianza del rey Elfo, enviado a realizar negociaciones como delegado en un país extranjero. El rey Thranduil tiene por costumbre escoger a sus representantes de entre los elfos de las almadías, para aprovecharse de su familiaridad con el mundo fuera del Bosque Negro.

Los emisarios son por lo general diplomáticos sutiles y llenos de tacto, buenos observadores, que están atentos a cazar al vuelo cualquier detalle que pueda serles de utilidad en sus tratos.

Elfos silvanos centinelas

Barrio de los Elfos

Siempre que un emisario de los elfos silvanos es enviado fuera del bosque, va acompañado por cierta cantidad de guerreros elfos jóvenes que actúan como sus guardaespaldas. Los centinelas son absolutamente leales a su rey, y jamás abandonarán el deber al que han sido asignados. Esto podría incluso conducirles a ignorar una petición de ayuda, si prestarla representaría abandonar su puesto.