Aquí se encuentra el trono de Sauron el Nigromante en el Bosque Negro, aunque no hay hombre vivo que sepa qué hay más allá de su umbral, y ni siquiera los Magos se atrevieron a cruzar la puerta: Radagast el Pardo lo intentó y de repente se echó hacia atrás pues una vez dentro parecía haberse quedado ciego; Saruman el Blanco alzó su vara y lanzó una brillante luz blanca al interior, pero ni siquiera eso consiguió dispersar la terrible oscuridad que dominaba la estancia. De todas formas, supieron que el Enemigo había huido de Dol Guldur cuando detectaron una especie de sombra que volaba hacia el este.
Salón del Nigromante