Este edificio también es conocido como la Casa de Balthi, o el Salón de la Lámpara, pues tan maravilloso artefacto cuelga de su techo. En los días de fiesta o en tiempos de necesidad, los habitantes sacan la lámpara al exterior y la cuelgan de un poste tallado para que su luz pueda verse claramente a kilómetros de distancia.